Espejo

La honestidad es un valor de enorme importancia para las personas, razón por la cual siempre es recomendable afrontar cualquier situación con la mayor sinceridad posible. Esto, así de lindo como suena, es lo que nos enseñan de pequeños, pero en determinadas ocasiones la realidad lleva a que no se pueda aplicar como uno quisiera.

No son pocas las veces en las que la gente siente la necesidad de recurrir a una mentira. Generalmente lo hacen para evitar lastimar a otros y para esquivar diversas circunstancias problemáticas. Muchos creen que los engaños son negativos, pero en muchas ocasiones sucede todo lo contrario.

Dar excusas no es para nada sencillo, ya que mentir es todo un arte aunque no lo parezca. Existen individuos sumamente perceptivos que son capaces de notar con total facilidad cuando una persona está fingiendo. Mentirle a una persona que te conoce demasiado tampoco es algo fácil, pero a veces la situación no te deja otra opción.

Aquí van algunos consejos para lidiar en esos momentos en que no es conveniente decir toda la verdad:

  • No te asustes: Es importante que te calmes y respires hondo antes de hablar. Debes tener la cabeza fría para pensar con claridad y saber muy bien lo que vas a decir.
  • No improvises: Es aconsejable que te tomes el tiempo necesario para analizar cada detalle, para saber las respuestas antes de que te pregunten y dar una respuesta segura. No seguir este consejo puede derivar en que digas cualquier cosa que más adelante te costará demasiado cubrir.
  • Creerte tu mentira: Esto es fundamental, ya que a veces es necesario que convivas toda tu vida con la mentira que vas a decir y olvidarte de los verdaderos detalles puede ayudarte en gran medida.
  • Confunde tu mentira entre verdades: Una mentira que se mezcla entre dos verdades no llama la atención. Es recomendable que incluyas detalles verdaderos en tu historia, con el fin de que se puedan comprobar fácilmente ante una duda.
  • Infórmate: Es necesario que tengas conocimientos sobre los conocimientos de los demás. Por esta razón es bueno que te informes de forma indirecta.
  • Da detalles: Aunque no se puedan comprobar, siempre es aconsejable brindar detalles que complementen tu historia.
  • No esperes a que te pregunten: Para que no te tomen desprevenido/a, es recomendable que trates de sacar tú el tema antes que lo hagan los demás. Es bueno porque resultará mucho menos sospechoso.
  • Sé natural: Conversa como siempre y actúa como lo harías habitualmente. No le des una gran importancia al asunto. Cuando termines tu mentira, cambia de tema para restarle peso.
  • Nunca mientas en grupo: Esta es una de las recomendaciones más importantes para engañar con éxito. Una sola persona puede esforzarse para controlar lo que dice y a quién se lo dice, pero con más individuos esto resulta prácticamente imposible.
  • Mira a los ojos: Es importante que mires a los ojos a la persona con la que estés hablando, pero de forma natural. No lo hagas de modo muy falso, como diciendo “quiero convencerte”.
  • Nunca admitas la mentira: Es esencial no admitir el embuste. Si es necesario, hazle creer a la otra persona que tú fuiste engañado/a. También es recomendable que tengas preparada una coartada muy buena por si te descubren.

Otras recomendaciones son las siguientes:

  • No te enfades si insinuan que mientes
  • Varía tus excusas
  • Aprende a improvisar
  • Tener buena memoria
  • Tener en cuenta que las facciones del rostro también dicen mucho. Es aconsejable no exagerar demasiado al sonreir, no bajar la mirada, no extremar los gestos o movimientos del cuerpo, etcétera.